El control de Ortega sobre los poderes del Estado y las instituciones en Nicaragua

 Desde que el presidente Daniel Ortega llegó al poder en 2007 inició un proceso en Nicaragua de centralización del poder y desmantemiento de las instituciones en Nicaragua, las mismas que hoy utiliza coordinadamente para reprimir a opositores y castigar a los que disienten, valoran expertos consultados por la Voz de América.

Un ejemplo claro del control que el mandatario centroamericano ejerce en Nicaragua se vio durante las protestas que surgieron en abril de 2018 y que dejaron más de 300 muertos y miles de exiliados, según organismos de derechos humanos.

Medios confiscados, fallos arbitrarios, leyes dictadas en la Asamblea Nacional de forma exprés, el uso de la fuerza armada, entre otros, lograron que Ortega volviera a tomar el control en el país, convulsionado por la inconformidad social.

Un ejemplo de ello, fue evidente en la noche del 21 de diciembre de 2018, cuando la Policía Nacional cercó el perímetro del Canal 100% Noticias para detener a su director, Miguel Mora, y a la jefa de prensa del medio, Lucía Pineda Ubau. Ese día oficiales irrumpieron abruptamente el edificio sin ninguna orden de allanamiento que avalara  la acción.

Mientras esto ocurría, el Instituto Nicaraguense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor) -controlado por Ortega- daba a conocer a través de un comunicado la orden de que a partir de las 9:00 pm de ese día, quedaba “sin autorización de transmitir” el Canal 100% Noticias.

Pero esta forma de operar de Telcor en coordinación con la policía, no es única, sino solo un pequeño ejemplo de cómo funciona el engranaje del Estado, advierte el jurista José Pallais a la VOA. El experto afirma que "la principal característica de una dictadura es la concentración de poder".

“Todo el balance, el equilibrio de poderes se pierde con Ortega. Él vino dando los golpes progresivamente para que el poder se viera concentrado en él y su esposa Rosario Murillo”, indica.